Es muy fácil salir a la calle y criticar todo lo que se mueve y lo que no. Es muy fácil, lo es porque juzgar algo te da ese plus de confianza y autoridad, una falsa autoridad, pues solo estás diciendo lo que a ti te parece que es eso que criticas, mientras que miles de personas más seguramente estén en tu contra, ya que les parecerá que eso que juzgas en realidad es algo positivo, es bueno.
Pongamos el famoso caso de la gente de la plataforma socio-creativa llamada YouTube, que ahora ya no es creativa, solo social, o mejor dicho, antisocial, ya no es como antes, ahora se vive de ello, y por lo tanto, el esfuerzo y la ilusión que tenía la gente en hacer esas cosas ahora las hace por gula, por necesidad a llevarse esa paga que tanto esperan recibir al hacer 5, 6, 10 minutos de chorradas sin sentido acompañadas de música que destroza los oídos o que da algo más de risa al vídeo sólo porque un gracioso de turno lo pone cada 30 segundos de vídeo ( todos sabemos a qué y quién me refiero ) Pero no acaba aquí todo. Pues algunos ya saltan con la queja de la fama o la mala fama, la reputación.
La fama no te la ganas haciendo chorradas por internet, te la ganas a pulso con esa esclavitud mental que tienen dentro de la cabeza para forzarse a hacer basura digital. Para qué iban a preocuparse en subir buen contenido si luego lo que importa es que a los demás les guste?
Últimamente muchos están haciendo esto, y nos dejan preciosas perlas por las redes sociales y nos hacen decir "ah, mira este, que faltorro" " mira este que payaso con su flechipolla", incluso yo afirmo rechazar a muerte muchas de estas personas, por unos motivos u otros, pero es eso lo que quieren, ellos han alcanzado la fama que han querido, al igual que los músicos pop de estas generaciones que tanto odiamos nosotros, también se ganan su fama gracias a los que los rechazamos. Pero no quiero decir que el odio hace la fama, quiero decir que.. vamos a dejarles hacer lo que quieran, ellos tienen lo que querían, quizá es a nosotros de buscar una manera que nos hagan felices, ellos ganan dinero, si, ¿Y qué? Los demás también pueden ganar dinero haciendo lo que les gusta. Puedes ser astronauta y ganar un pastón haciendo lo que te gusta, descubrir astros en un observatorio, o haciendo reportajes de alto riesgo en pleno campo abierto a la naturaleza para la National Geographic.
Discutir por lo que haces o no haces es una tontería, criticar no te hace más fuerte, ni siquiera más sabio, si a ti no te gusta no es a los demás de escucharlo, si tanto te molesta que yo o el cristo de los faroles hagamos es problema tuyo y de nadie más, no hace falta recordárselo a nadie.
Alguien una vez dijo que en toda nuestra vida todos tenemos nuestros 15 minutos de fama, yo creo que la fama no es lo que importa, sino que lo que hagamos nos haga feliz a nosotros mismos, no a los demás.
Es cosa de cada uno lo que piense y el valor que pone a los demás, no al resto de saberlo.
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